Juan
Pablo Cerro Bermejo
ilicitano81(arroba)hotmail.com
Palabras
clave: lluvias intensas, inundaciones,
1982, Tous, poblaciones inundadas.
Introducción
Como
gran aficionado a la meteorología, siempre
he sentido una gran curiosidad por aquellos fenómenos
adversos que con cierta regularidad han golpeado y
lo seguirán haciendo en el futuro, esta tierra
en la que nos ha tocado vivir.
En
las últimas décadas la lista de fenómenos
de este tipo que llama mi atención es amplia,
pero hay uno que personalmente siempre me ha atraído
especialmente, por eso he querido hacer un trabajo
recopilatorio sobre las Depresiones Aisladas en Niveles
Altos (DANA), o más popularmente llamada gota
fría, de octubre de 1982, que tuvo como consecuencia
más destacada la tristemente famosa rotura
de la presa de Tous. De ahí que con el tiempo
a este episodio se le conozca popularmente como “la
pantanada”.
Antes
de empezar me gustaría aclarar que no voy a
entrar con mucha profundidad en aspectos teóricos
a nivel meteorológico a la hora de analizar
aquella situación, ya que carezco de muchos
conocimientos y seguramente cometería muchísimos
errores. Si alguien puede aportar más información
respecto a esa parte del reportaje se lo agradecería.
Dicho esto comienzo con el trabajo
Los
efectos de la DANA y de los focos convectivos asociados
de los días 19 y 20 de octubre de 1982 fueron
de una violencia y magnitud difíciles de asimilar,
realmente cuando ya hace algún tiempo tuve
ocasión de conocer datos concretos y de ver
imágenes de aquellos días me sentí
desbordado. 19 y 20 de Octubre de 1982, esos días
han quedado en la memoria de todos los valencianos,
imposible borrar unas imágenes que vuelven
con temor cada vez que se produce otra DANA.
Situación
sinóptica
Pero
¿cómo se produjo aquella situación?.
Para entenderlo mejor lo primero que hay que hacer
es observar algunos mapas de aquellos días.
A continuación se muestran los mapas a 500
hPa y 850 hPa de los días antes, durante y
después del fenómeno.
Comenzamos
por el día 15 de octubre de 1982, donde se
observa toda una circulación de potentes borrascas
por el Atlántico Norte, que transportadas por
la corriente en chorro penetran en el continente europeo
a la altura de las Islas Británicas, mientras
que la Península Ibérica se ve afectada
por una cuña anticiclónica que penetra
por el suroeste.

Mapa de presión en superficie,
línea blanca continua, y 500 hPa, coloreada
en decenas de m.g., del día 15 de octubre de
1982 a las 00 UTC. Fuente Wetterzentrale.
El
día 16 la borrasca atlántica que se
acercaba a las Islas Británicas se profundiza
notablemente hasta alcanzar en su seno 970 hPa, sin
embargo la Península queda momentáneamente
en tierra de nadie, al producirse una ligera retirada
del anticiclón hacia el suroeste.

Mapa
de presión en superficie, línea blanca
continua , y 500 hPa, coloreada en decenas de m.g.,
del día 16 de octubre de 1982 a las 00 UTC.
Fuente Wetterzentrale.
El día 17 la borrasca permanece casi estacionaria,
tan sólo se ha movido ligeramente hacia el
este, pero sigue igual de fuerte. Todo parece indicar
que será la típica borrasca atlántica
que afectará a la Península con sus
cadenas frontales más o menos activas, pero
hay que fijarse en una cosa, el anticiclón
ahora se ha retirado de forma más decidida
hacia el oeste.

Mapa
de presión en superficie, línea blanca
continua , y 500 hPa, coloreada en decenas de m.g.,
del día 17 de octubre de 1982 a las 00 UTC.
Fuente Wetterzentrale.
El
día 18 al anticiclón de las Azores se
mueve un poco hacia el norte, mientras que una cuña
de aire cálido en altura penetra desde el Mediterráneo
central hacia la zona de Alemania, Polonia y sur de
los Países Escandinavos, produciendo una marcada
ondulación de la corriente en chorro, que comienza
a generar una vaguada sobre la Península Ibérica.

Mapa de presión en superficie, línea
blanca continua , y 500 hPa, coloreada en decenas
de m.g., del día 18 de octubre de 1982 a las
00 UTC. Fuente Wetterzentrale.
El
día 19 comienzan las lluvias sobre la vertiente
mediterránea. Una profundísima vaguada
se instala sobre la Península, afectando su
parte más activa (la parte delantera) a las
costas mediterráneas. La vaguada está
casi estrangulada. Además, por fin se interrumpe
el flujo de vientos del oeste y comienza a formarse
un área depresionaria en el Mediterráneo
occidental.

Mapa de presión en superficie, línea
blanca continua , y 500 hPa, coloreada en decenas
de m.g., del día 19 de octubre de 1982 a las
00 UTC. Fuente Wetterzentrale.

Mapa de temperatura en 850 hPa del día 19 de
octubre de 1982 a las 00 UTC. Fuente Wetterzentrale.
El
día 20 la situación es impresionante
y dantesca para muchas zonas de la Comunidad Valenciana.
El anticiclón se extiende por el norte de la
Península hacia el interior de Europa, quedando
una profundísima DANA en la zona del estrecho
que lleva asociada una baja en superficie en el norte
de África. Entre el anticiclón y la
borrasca se crea un flujo bien marcado de vientos
de levante en superficie, con vientos secos y cálidos
del norte de África a 850 hPa y aire frío
en altura. La situación es explosiva.

Mapa de presión en superficie, línea
blanca continua , y 500 hPa, coloreada en decenas
de m.g., del día 20 de octubre de 1982 a las
00 UTC. Fuente Wetterzentrale.

Mapa de temperatura en 850 hPa del día 20 de
octubre de 1982 a las 00 UTC. Fuente Wetterzentrale.
El
día 21 la situación es parecida, la
DANA se desplaza ligeramente al este y el anticiclón
se divide en dos: uno al noroeste de Azores y otro
en centro Europa. A la Comunidad Valenciana siguen
llegando vientos húmedos del este-sureste,
pero las lluvias ya no son tan intensas.

Mapa de presión en superficie, línea
blanca continua, y 500 hPa, coloreada en decenas de
m.g., del día 21 de octubre de 1982 a las 00
UTC. Fuente Wetterzentrale.

Mapa de temperatura en 850 hPa del día 19 de
octubre de 1982 a las 00 UTC. Fuente Wetterzentrale.
El
día 22 la posición de la baja sobre
el noreste peninsular impulsa vientos de poniente
sobre la Comunidad Valenciana, lo cual corta el aporte
de humedad del Mediterráneo y además
la DANA comienza su fase de reabsorción por
la corriente en chorro, pero el cielo ya se había
desplomado un par de días antes.

Mapa de presión en superficie, línea
blanca continua, y 500 hPa, coloreada en decenas de
m.g., del día 22 de octubre de 1982 a las 00
UTC. Fuente Wetterzentrale.
Ya
hemos visto como se formó la terrible DANA
y donde se situó, además de cómo
los vientos de levante en superficie y de sur a 850
hPa contribuyeron a generar las importantes lluvias
que se registraron en la Comunidad Valenciana. ¿Pero
en que otra cosa merece la pena fijarse también?
Efectivamente, la temperatura de la superficie del
Mediterráneo esos días, que llegaba
hasta unos 22 ºC en algunas zonas, toda una fábrica
de humedad que se disparó con el elevado contraste
de temperaturas que había en las capas altas:

Mapa
de temperatura la temperatura del agua del mar en
ºC del día 20 de octubre de 1982 a las
06 UTC.
Algunas imágenes de satélite
A
continuación podéis ver algunas imágenes
de satélite, tanto visibles como infrarrojas,
del día 20 de Octubre de 1982:
Visible
a las 13:30 UTC.

Imagen
VIS del satélite TIROS – NOAA.
Visible
a las 15:11 UTC.

Imagen VIS del satélite TIROS – NOAA.
Infrarrojo
a las 03:36 UTC.

Imagen IR del satélite TIROS – NOAA.
Infrarrojo
a las 13:30 UTC.
Imagen IR del satélite TIROS – NOAA.
Infrarrojo
a las 15:11 UTC.

Imagen IR del satélite TIROS – NOAA.
Imagen
realzada en color del complejo convectivo de mesoescala
en su fase más violenta:
Imagen IR del satélite METEOSAT realzada en
colores de topes nubosos más fríos:
Colores verdes, fríos, colores azules y blancos
muy fríos.: mínima temperatura de los
topes nubosos: -59 ºC
Las precipitaciones
Estos
y otros factores trajeron como consecuencia intensísimas
lluvias sobre extensas zonas de la Comunidad Valenciana
y algunas provincias adyacentes como Albacete. El
día 19 ya se produjeron algunas lluvias intensas
aunque localizadas, pero fue el día 20 el del
diluvio. Ya por la mañana los ríos de
la cuenca del Júcar bajaban llenos de agua
y comenzaban los problemas: algunos pueblos de la
comarca de La Ribera en Valencia quedaban inundados
y la gente huía hacia zonas elevadas cercanas,
se empezaban a producir rescates de personas que se
habían quedado aisladas en las terrazas de
sus casas y el primer gran drama, el autobús
que transportaba a los trabajadores de la central
nuclear de Cofrentes era arrastrado y caía
al río. La situación fue empeorando,
llovía con rabia en buena parte de la Comunidad
Valenciana, se había formado un complejo convectivo
de mesoescala que descargaba litros y litros no solo
en las comarcas litorales y centrales, sino también
y especialmente en las zonas del interior, en la cabecera
de los ríos. Hasta que a las 19:15 del 20 de
Octubre de 1982 se producía el desastre, el
pantano de Tous reventaba. En un magnífico
reportaje de Canal 9 sobre este episodio que tengo
gravado en video con motivo del 20 aniversario, se
escucha como un locutor de radio de la época
(creo que de radio nacional) da la noticia con estas
palabras: “...de la agencia EFE nos llega
un flash de urgencia, breve, que dice lo siguiente:
La presa de Tous ha reventado.” Lo he escuchado
varias veces y siempre se me ponen los pelos de punta
cuando lo oigo.
Por
una serie de fallos e imprevisiones las compuertas
del pantano no pudieron abrirse, por lo que fue llenándose
hasta que ya no pudo más. La riada que llegaba
al pantano de Tous era de 9000 m3/s y la capacidad
de evacuación de las compuertas era de 7000
m3/s, aunque como ya he dicho, estas no llegaron ni
a poder abrirse. En total antes de la rotura de la
presa precipitaron sobre la cuenca de recepción
del embalse unos 1000 Hm3 y después de la rotura
cayeron otros 1500 Hm3 más. Unas cifras sin
duda impresionantes. Además, hay que decir
que la mayor parte de las precipitaciones de esos
días se registraron en unas 7 horas tan sólo.
A
continuación se puede ver un mapa de isoyetas
muy elocuente, fijaros en las amplias zonas con precipitaciones
importantes:

Lluvia
acumulada en los días 19 y 20 de octubre de
1982. Fuente INM.
Según
estudios realizados, se ha llegado a la conclusión
de que en la zona de la Muela de Cortes debieron caer
unos 1100 mm en unas 15 horas, un dato que se escapa
de lo concebible, yo al menos no soy capaz de imaginar
que es eso.
Aquí
pongo otros mapas y datos sobre las precipitaciones
de esos dos días que he encontrado en la página
de Internet de la comisión fallera y asociación
cultural Falla Plaça Malva de Alzira, os recomiendo
que los veáis con atención, no tienen
desperdicio:

Alcance de las inundaciones para la hora y fecha señalada.
Fuente Falla Malva.

Alcance de las inundaciones para la hora y fecha señalada.
Fuente Falla Malva.
Alcance de las inundaciones para la hora y fecha señalada.
Fuente Falla Malva.

Alcance
de las inundaciones para la hora y fecha señalada.
Fuente Falla Malva.

Alcance
de las inundaciones para la hora y fecha señalada.
Fuente Falla Malva.

Alcance de las inundaciones para la hora y fecha señalada.
Fuente Falla Malva.

Zonas
de lluvias intensas. Fuente Falla Malva
Fijaros
en el pluviómetro de la estación de
Casa del Barón:

Precipitaciones
registradas. Fuente Falla Malva
Hay
que destacar que la ola de agua procedente de Tous
afectó a zonas que ya estaban en gran parte
inundadas como consecuencia de las propias lluvias,
así que os podéis imaginar los efectos.
Todos los pueblos de la Ribera se iban quedando sin
luz, sin agua, sin teléfono, sólo algunos
radioaficionados conseguían transmitir y comunicarse
con el exterior. La gente escapaba como podía
hacia las montañas, en Alzira la población
huyó hacia la Montanyeta del Salvador, que
se llenó enseguida de coches.
Otro
momento del reportaje de Canal 9 que me pone los pelos
de punta es cuando, el mismo día 20 por la
noche, unas horas después de la pantanada,
el Gobernador José Fernández del Río
dice estas palabras con el rostro desencajado a los
medios de comunicación desde el Palau del Temple
(sede del gobierno civil): “Señores,
yo no me atrevería a ustedes a hablarles de
esperanza porque créanme, estoy viviendo el
peor momento de mi vida.”
Al
día siguiente, con la luz del día, la
imagen era dantesca, todo inundado, pueblos arrasados,
muchísima gente aislada en las terrazas de
los edificios y un ir y venir continuo de helicópteros
y barcas. Impresionantes los niveles que alcanzó
el agua.
Según
los datos que tengo, las lluvias intensas dejaron
un total de 12 víctimas mortales, aunque este
dato varía de unas fuentes a otras...en todo
caso una tragedia sin duda.
Yo
tenía un año y medio y lógicamente
no me acuerdo de nada, pero mis padres me han contado
varias veces que en Elche se fue la luz durante mucho
tiempo, las velas se agotaban en las tiendas y ellos
estaban todo el tiempo escuchando las noticias en
la radio de cómo iban evacuando pueblos. Hay
que decir que la situación en Elche no fue
comparable en absoluto a la vivida en las comarcas
centrales valencianas.
Continúa
en apartado II

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